{"id":4819,"date":"2025-12-06T09:16:35","date_gmt":"2025-12-06T08:16:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/?p=4819"},"modified":"2025-12-06T11:29:21","modified_gmt":"2025-12-06T10:29:21","slug":"teresa-del-riego-a-traves-de-su-testamento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/teresa-del-riego-a-traves-de-su-testamento\/","title":{"rendered":"Teresa del Riego a trav\u00e9s de su testamento"},"content":{"rendered":"<p class=\"autor\"><strong>Gloria Sanz Test\u00f3n<\/strong> es profesora jubilada, Primer Premio de Ensayo \u201cConde de Campomanes\u201d y socia fundadora de la Sociedad Cultural Gijonesa.<\/p>\n<p>En 1824\u00a0 Do\u00f1a Teresa del Riego del Riego, viuda de D. Rafael del Riego, redact\u00f3 su testamento, en Londres, ante el notario Don Eneas Mac Donnell (1783-1858)\u00a0 que conocemos a trav\u00e9s de las diferentes copias que\u00a0 envi\u00f3 su cu\u00f1ado y t\u00edo, el can\u00f3nigo, Don Miguel del Riego y que han llegado hasta nosotros con variantes producidas al transcribir dicho documento, ya que en aquella fecha no exist\u00edan fotocopiadoras y todo documento se realizaba escrito a mano de pu\u00f1o y letra: bien por el autor o bien por el amanuense que lo realizaba. As\u00ed que imaginamos a Miguel del Riego enviando a sus hermanas u a otros familiares o amigos una copia del mismo, y a estos volvi\u00e9ndolo a escribir para seguir la cadena de informaci\u00f3n sobre la muerte de Teresa. El original seguir\u00e1 en los archivos de los protocolos notariales ingleses y no lo hemos localizado ni visto.<\/p>\n<p>La primera copia completa publicada del testamento de Teresa del Riego, que conocemos, es la de Fermin Canella y Octavio Belmunt editada en fasc\u00edculos en 1895 y titulada<em> Asturias: su historia y monumentos, bellezas y recuerdos.<\/em> La siguiente, de 1931, se halla en la obra de Carmen de Burgos, Colombine, <em>Gloriosa vida y desdichada muerte de D. Rafael del Riego (Un crimen de los Borbones) <\/em>y un fragmento, ya que no la public\u00f3 en su totalidad, la hallamos en el libro de Eugenia Astur,<em> Riego,<\/em> de 1933. Desde 1933 hasta 1984 no he encontrado ninguna otra, a partir de esa fecha disponemos de varias.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-4820\" src=\"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teresa-riego-244x300.webp\" alt=\"\" width=\"244\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p>He elegido la copia del 5 de noviembre de 1824, que Don J. M Go\u00f1i Galarraga encontr\u00f3 en el Archivo Hist\u00f3rico Nacional y transcribi\u00f3 en 1984. Puede verse en <em>Anejos de la Revista TRIENIO Madrid 1987, <\/em>es la m\u00e1s completa y dado que \u00e9l la trascribi\u00f3 con la graf\u00eda de la \u00e9poca, yo lo hago con la graf\u00eda actual para mayor comodidad y comprensi\u00f3n de su lectura:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 EN EL NOMBRE DE DIOS Y DE LA SANTISIMA TRINIDAD, Padre hijo y Esp\u00edritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero: Yo Maria Teresa del Riego, viuda del Excelent\u00edsimo\u00a0 Se\u00f1or Don Rafael del Riego, Mariscal de Campo de los ej\u00e9rcitos Nacionales, Caballero Gran Cruz de la orden Militar de San Fernando, Diputado a Cortes, etc., natural de la Provincia de Oviedo en Espa\u00f1a, \u00faltimamente vecina de Madrid y ahora residente n\u00ba 13\u00a0 Seymour Place en Little Chelsea, cerca de la ciudad de Londres, hall\u00e1ndome postrada en cama de muy penosa y larga enfermedad, y pr\u00f3xima a partir de este mundo a unirme a mi hacedor en bienaventuranza eterna que me prometo y espero por los inagotables merecimientos de nuestro Se\u00f1or Jesucristo mi redentor, por los de su\u00a0 Sant\u00edsima madre y los de todos los santos y bienaventurados, cuyas oraciones, me encomiendo; primeramente declaro, que he vivido y muero en la cat\u00f3lica creencia de mis Padres y que creo todo lo que la Iglesia Cat\u00f3lica cree y confiesa que deseo que las reliquias de mi existencia sean funeradas con aquellas ceremonias m\u00edsticas que consuelan, alivian y aseguran a los muertos la resurrecci\u00f3n de la Carne, y que conservadas en una Urna, est\u00e9n y se tengan a la disposici\u00f3n de mi cu\u00f1ado Don Miguel del Riego, Can\u00f3nigo de la Iglesia Catedral de Oviedo, para que las conduzca adonde tuviese por conveniente, y puedan ser trasladadas a Espa\u00f1a en tiempo oportuno, y unidas a las de mi esposo si se encontraren el d\u00eda en que fuese restablecida la libertad de mi patria.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 Declaro ser asimismo mi voluntad que todas las alhajas pertenecientes a la persona de mi difunto marido, cuales ellas fuesen y en donde quieran que ellas existan, sean entregadas a mi cu\u00f1ado el citado Don Miguel del Riego, y que lo sea igualmente la Espada propiedad nacional, que perteneciendo a mi esposo el uso de ella durante su vida, la supo conservar sin la menor mancha, af\u00edn de que dicho mi Cu\u00f1ado la custodie y guarde para entregarla a debido tiempo a la Naci\u00f3n leg\u00edtimamente reunida, seg\u00fan que por un decreto en Cortes ella misma lo hab\u00eda acordado cuando las circunstancias lo permitan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 Es as\u00ed mismo mi voluntad que todos mis vestidos, alhajas se entreguen a mi hermana Do\u00f1a Luc\u00eda, a quien se las dono y lego, para que las disfrute y posea en mi nombre, as\u00ed por el fraternal afecto que me merece, como por los cuidados y atento cari\u00f1o con que por m\u00e1s de veinte y seis meses me ha asistido; siendo mi voluntad que de dichas alhajas, tome para si mi cu\u00f1ado Don Miguel un anillo con un solitario de diamante que me regalo mi marido, y es el mismo que a \u00e9l le fue entregado y regalado por una se\u00f1ora desconocida en Madrid, a los dos o tres d\u00edas despu\u00e9s de su entrada all\u00ed por septiembre de mil ochocientos veinte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 Es del mismo modo mi voluntad que de las trescientas y noventa libras esterlinas que exist\u00edan a mi disposici\u00f3n en poder de Mr. James Barnett contra quien he dirigido antes de ayer una orden para que las entregara al mencionado mi cu\u00f1ado Don Miguel, y que son el resto de las quinientas con que me favoreci\u00f3 el Comit\u00e9 Ingl\u00e9s, satisfaga el dicho mi cu\u00f1ado los gastos necesarios de mis funerales y el remanente lo distribuya, dando dos partes de el a mi referida hermana Do\u00f1a Lucia, y la otra tercera a mis dos hermanas Do\u00f1a\u00a0 Joaquina y Do\u00f1a Josefa, si ambas aun vivieren, a partir por mitad, y a quienes abrazo dentro de mi coraz\u00f3n muy tiernamente, siendo asimismo mi voluntad que cualquiera otra suma que pudiera pertenecerme sea divida y repartida en la misma forma.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 A mi Cu\u00f1ada Do\u00f1a Mar\u00eda del Carmen del Riego de Macias es mi voluntad que se le d\u00e9 y entregue un anillo de brillantes el que me regalo mi cu\u00f1ado Don Miguel cuando me case, y que fue de mi madre y antes de mi Abuela y un abanico antiguo que me regalo al mismo tiempo, que tambi\u00e9n perteneci\u00f3 a las mismas, con otro m\u00e1s moderno, y un pa\u00f1uelo de cuello se entregaran a mi prima Do\u00f1a Maria del Riego de Ur\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 El pa\u00f1uelo de Seda negro \u00fanico legado que pudo hacerme por su \u00faltima memoria mi difunto marido en los duros trances de su muerte, es mi voluntad que lo recoja mi cu\u00f1ado Don Miguel para entrelazarlo al pu\u00f1o de la espada que deber\u00e1 devolverse a la Naci\u00f3n como va dicho cuando las circunstancias lo permitan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 Recomiendo y encargo encarecidamente a mi hermano Don Jos\u00e9 del Riego y Riego el cuidado de nuestras dos comunes hermanas Do\u00f1a Joaquina y Do\u00f1a Josefa, y tambi\u00e9n el de nuestros hermanos Don Victoriano y Don Antonio a quienes procurara poner al lado del dicho mi cu\u00f1ado donde quiera que se encuentre y a todos encargo y ruego oigan y sigan sus dict\u00e1menes y consejos, sin olvidarme tampoco de mi media hermana Do\u00f1a Maria.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 Agradecida sobremanera a las a las demostraciones de inter\u00e9s y aprecio y respeto que he recibido en este pa\u00eds adonde me arrojaron mis males y la tempestad pol\u00edtica en que naufrag\u00f3 mi Patria, deseo y ruego a mi cu\u00f1ado Don Miguel que manifieste la \u00faltima memoria de mi gratitud a todas aquellas personas que me han honrado y favorecido, y especialmente a los ciudadanos Mrss. White y Windus como comisionados que me vinieron a ofrecer en nombre de algunos vecinos del Ward de Bishopgate Street.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 Considerando en mi como una obligaci\u00f3n y un acto de justicia debido a la buena memoria de mi amado marido el declarar como lo hago en la terrible presencia de Dios, ante cuyo tribunal debo pronto comparecer, declaro y digo: que todos sus sentimientos y conducta privada, sus vivas ansias y desvelos por la libertad y la felicidad de su Patria, fueron y han sido siempre en perfecta conformidad y armon\u00eda con sus acciones pol\u00edticas, llevando siempre y ocupando\u00a0 toda su noble alma los m\u00e1s puros y vivos deseos de su independencia pol\u00edtica, de su libertad civil, y la paz y prosperidad de sus ciudadanos, sin otra ambici\u00f3n personal m\u00e1s que aquella de la gloria de haberla consagrado su vida y sus servicios. Y queriendo yo tener el consuelo de testificar en los \u00faltimos instantes de mi vida el amor que siempre yo tambi\u00e9n la he profesado, ya por los impulsos naturales de mi educaci\u00f3n y disposici\u00f3n moral, y ya por las poderosas inspiraciones del heroico ejemplo de mi marido no puedo menos de consignar en esta mi \u00faltima voluntad y testamento, los vivos deseos que tengo de la paz dom\u00e9stica, de la felicidad y prosperidad duraderas de mi amada Patria rogando encarecidamente a todos sus buenos hijos, a todos los espa\u00f1oles sensibles a sus desgracias y trastornos presentes, que contribuyan\u00a0 por cuantos medios estuvieren a sus alcances a restablecerla en sus imaginables (?) e imprescindibles derechos, y no obstante que bajo al sepulcro en la firme convenci\u00f3n de que los padecimientos y \u00faltimos sacrificios de mi difunto marido Don Rafael del Riego ser\u00e1n siempre en la memoria de todos los buenos Espa\u00f1oles y apreciados como merecen, y de que conf\u00edo que lo ser\u00e1 tambi\u00e9n toda su familia que es la m\u00eda propia, les ruego en mis \u00faltimos suspiros, que echen sobre ella, sobre mis hu\u00e9rfanas hermanas y hermanos, una mirada de compasi\u00f3n cuando las circunstancias lo permitan.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0 Y por cuanto que las Cortes Generales ordinarias han decretado y concedido en el mes de Junio del mil ochocientos veinte y uno, una pensi\u00f3n anual de ochenta mil reales de vell\u00f3n sobre las rentas y fondo Nacionales para el General Don Rafael del Riego, como para su esposa e hijos durante sus vidas, la cual fue mandado y acordado llevar a debido cumplimiento y efecto no obstante de la terminante y decidida renuncia que hizo de ella ante las Cortes dicho General mi difunto marido, y como no haya cobrado parte de esta pension durante su vida, ni yo la haya percibido despu\u00e9s de su muerte, no teniendo como no tengo hijos a quienes pertenezca, declaro que es mi \u00faltima voluntad y deseo que el balance de todo lo que de ella pueda corresponderme hasta el \u00faltimo d\u00eda de mi vida, sea aplicado para el socorro de las viudas y hu\u00e9rfanos de aquellos buenos Espa\u00f1oles que fieles y leales como mi marido perdieron las suyas en defensa de las libertades de su Patria- y \u00faltimamente por el presente nombro, elijo y constituyo a mi cu\u00f1ado el can\u00f3nigo Don Miguel del Riego, por \u00fanico ejecutor de esta mi \u00faltima voluntad y testamento, en testimonio de lo cual pongo aqu\u00ed de mi propia mano, mi nombre, apellido y firma, siendo testigos los se\u00f1ores Don Ram\u00f3n Luis de Escobedo, Don Juan \u00c1lvarez y Mendiz\u00e1bal y el Doctor Don Jos\u00e9 Passaman a doce d\u00edas del mes de Junio de mil ochocientos veinte y cuatro= Maria Teresa del Riego=como testigo= Ramon Luis Escobedo= como testigo Juan \u00c1lvarez y Mendiz\u00e1bal= como testigo Jos\u00e9 Passaman.<\/em><\/p>\n<p><em>Present at the execution and attestation here of the last will and testament of Maria Teresa del Riego. This 12th Day of June 1824. Eneas Mac Donnell. &#8211; At he request of the Canon Riego, I here affix my name and the seal and testify my respect for the memory of the unfortunate General Riego, who fell a sacrifice in the cause of his country, and also for his unfortunate Widow. &#8211; Mansion House, London, November 5 1824- Rob. Waithman (alcalde)- tiene el sello de la ciudad <\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_4822\" style=\"width: 878px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-4822\" class=\"size-large wp-image-4822\" src=\"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teresa-riego2-868x1024.webp\" alt=\"Teresa del Riego\" width=\"868\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teresa-riego2-868x1024.webp 868w, https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/teresa-riego2-480x566.webp 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 868px, 100vw\" \/><p id=\"caption-attachment-4822\" class=\"wp-caption-text\">Teresa del Riego. Museo del Romanticismo. Madrid<\/p><\/div>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Nos dice Teresa que era residente en Madrid. Efectivamente. El 15 de octubre de 1821 hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio por poderes con el General Riego, con quien estaba muy unida desde su infancia. Rafael hab\u00eda sido elegido Diputado por Asturias en las elecciones de 3 de diciembre de 1821, y jur\u00f3 su cargo el 25 de febrero de 1822. Teresa se traslad\u00f3 a Madrid hacia el 20 de enero de 1822, para reunirse con su esposo y su hermano Antonio. Iba acompa\u00f1ada por su t\u00edo el can\u00f3nigo y por su hermana Lucia. De esta, nos recuerda Teresa en su testamento, que la acompa\u00f1ar\u00eda y asistir\u00eda durante 26 meses de su vida, o sea desde que se trasladaron a Madrid hasta su fallecimiento en Londres.<\/p>\n<p>Vivieron algunos meses entre Miraflores de la Sierra y Madrid, y no dudamos disfrutar\u00eda de la vida social con su esposo, pero no pasar\u00eda mucho tiempo en la capital del reino, su delicada salud hizo que buscasen un clima m\u00e1s benigno y pol\u00edticamente m\u00e1s tranquilo que el madrile\u00f1o y emprendieron la ruta hacia el sur hacia finales del verano de 1822. En dos coches de caballos emprendieron el viaje. Iban acompa\u00f1ados, adem\u00e1s del can\u00f3nigo y de Lucia, por una escolta de ocho soldados a caballo. Desconozco las etapas del viaje, pero sabemos que durmieron en And\u00fajar donde fueron agasajados con todo tipo de actos y all\u00ed le regalaron a su esposo una espada de honor.\u00a0 El 6 de septiembre hab\u00edan dormido en Valdepe\u00f1as. El folleto <em>Descripci\u00f3n de los festejos hechos al benem\u00e9rito Don Rafael del Riego por el Ayuntamiento constitucional de Granada<\/em> 1822, nos permite ver como se desarrollaron los actos.<\/p>\n<p>El Ayuntamiento granadino supo el 5 de septiembre que estaba cercana la llegada de Riego y nombr\u00f3 una comisi\u00f3n que se encarg\u00f3 de engalanar la ciudad y preparar los actos. Se construy\u00f3 un arco triunfal, en el que, sobre los huecos laterales, se pusieron los bustos de Padilla, Bravo, Porlier y Lacy. Se engalanaron los miradores y balcones de las casas capitulares y se dio el nombre de Rafael del Riego a la calle de la Alh\u00f3ndiga, lugar en el que estaba la casa del conde de Rio Molinos, Jos\u00e9 M\u00aa de Hermosilla, en la que se hospedaron. Las calles estaban abarrotadas cuando verificaron su entrada el viernes 13 de septiembre a las tres de la tarde en Granada. Por la noche hubo iluminaci\u00f3n general del Ayuntamiento y de las casas particulares. El s\u00e1bado d\u00eda 14 asistieron a la recepci\u00f3n en el Ayuntamiento y por la noche a una funci\u00f3n de teatro. El domingo d\u00eda 15, pas\u00f3 revista el general a la Milicia Nacional y por la noche fueron al teatro y disfrutaron de los fuegos artificiales posteriores. El lunes 16 asistieron a un banquete en el Generalife organizado por amigos y por la noche de nuevo al teatro. Concluyeron los actos en su obsequio, el martes 17 por la noche, con una funci\u00f3n de teatro gratis para el pueblo al que se le hab\u00edan entregado entradas distribuidas entre todas las clases. Este mismo d\u00eda el Claustro de la Universidad de Granada le hab\u00eda condecorado a Rafael con los t\u00edtulos de Maestro en Artes y Doctor en Leyes.<\/p>\n<p>El 23 de noviembre de 1822 estaban en Granada desde donde escribe Miguel a Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Sela.<\/p>\n<p>La convocatoria a Cortes extraordinarias de octubre de 1822 oblig\u00f3 a su marido a regresar a la capital, desde ella escribir\u00e1, 19 de noviembre, al rector de la Universidad D. Antonio de Aldeyro y Aldao acusando recibo de los t\u00edtulos de Maestro en Artes y Doctor en Leyes, as\u00ed como del Discurso pronunciado en el solemne acto.<\/p>\n<p>Rafael del Riego se separ\u00f3 de su mujer para no volver a verla nunca m\u00e1s. Esperaba Teresa que fuese corto el tiempo de separaci\u00f3n y bajo la protecci\u00f3n del can\u00f3nigo viaj\u00f3 a Motril, peque\u00f1o lugar en la costa de Granada famoso por la salubridad de su clima. Aqu\u00ed segu\u00eda en enero de 1823 desde donde hab\u00eda escrito a una amiga de Oviedo describi\u00e9ndole el paisaje maravilloso de naranjos, algod\u00f3n y ca\u00f1a de az\u00facar. En marzo de 1823, Teresa, Lucia y el can\u00f3nigo, aconsejados posiblemente por Rafael, se dirigieron hacia M\u00e1laga.<\/p>\n<p>La invasi\u00f3n de las tropas francesas, los Cien Mil Hijos de San Luis, provoc\u00f3 que el Gobierno se trasladara a Sevilla y posteriormente a C\u00e1diz; ante el cariz que iba tomando la situaci\u00f3n, y bajo el consejo de su marido buscaron protecci\u00f3n en Gibraltar de donde salieron para Inglaterra hacia el 4 de julio. Debido al mal estado de la mar y vientos desfavorables no alcanzaron las costas inglesas hasta mediados de agosto, y llegaron a Londres el 17 de agosto de 1823. Ser\u00e1n sin duda de los primeros exiliados.<\/p>\n<p>No era demasiado esperar que los sufrimientos de Teresa encontraran un poco de descanso, no obstante, la visitaci\u00f3n continua que reca\u00eda sobre ella era m\u00e1s perjudicial que todo lo hab\u00eda precedido. Sin padres, separada de su familia, fugitiva de su patria, sus angustias todav\u00eda encontraban un consuelo en la esperanza de que un d\u00eda u otro disfrutar\u00eda de la compa\u00f1\u00eda de su marido como premio de su fortaleza moral. La desesperaci\u00f3n pronto habr\u00eda de llegar.<\/p>\n<p>Por carta de Miguel del Riego a Jere Mill fechada el 19 de septiembre de 1823, sabemos que estaban instalados en Alfred Place, Goswill Street Road, 27. El Major Cartwright se hab\u00eda encargado de su acomodo. Pensaban permanecer poco tiempo en Londres ya que la delicada salud de Teresa requer\u00eda un clima m\u00e1s benigno y el Major Cartwright les dio informaci\u00f3n sobre Hastings donde podr\u00edan pasar el invierno.\u00a0 Aqu\u00ed debi\u00f3 de recibir Teresa la visita de los se\u00f1ores White y Windus, comisionados por el vecindario de Bishopgate para ofrecerle sus respetos, atenciones y ayuda pecuniaria, de lo que se sinti\u00f3 sumamente agradecida.<\/p>\n<p>La noticia de la capitulaci\u00f3n de C\u00e1diz, que les lleg\u00f3 por carta de Andr\u00e9s Mar\u00eda O\u2019Brien, y el encarcelamiento de su marido el 15 de septiembre hac\u00eda suponer lo peor. Salvar a Rafael era el mayor objetivo y Londres el lugar id\u00f3neo donde realizar las gestiones. Teresa y Miguel elevaron una s\u00faplica al gobierno franc\u00e9s para que intercediera por la vida del general Riego a instancias de Lord Nugent y Lord Holland. El 12 de octubre el can\u00f3nigo pidi\u00f3 audiencia al pr\u00edncipe de Polignac, embajador de Francia en Londres, y el mismo d\u00eda recibi\u00f3 la respuesta dici\u00e9ndole <em>que un peque\u00f1o viaje le hab\u00eda impedido verle y que adem\u00e1s Rafael era prisionero de los espa\u00f1oles y no de los franceses por lo que solo perder\u00eda un tiempo precioso tratando el asunto con los franceses y que, aunque deseaba tratar el asunto ser\u00eda lamentablemente in\u00fatil. <\/em><\/p>\n<p>El 15 de octubre volvieron, el can\u00f3nigo y Teresa, a escribir una nueva carta en la que solicitaban se enviase una petici\u00f3n al rey de Francia para que intercediera ante el rey de Espa\u00f1a por la vida de don Rafael y adjuntando otra carta para este. La respuesta del d\u00eda 17 se\u00f1alaba que se enviar\u00edan ambas al Ministerio de Asuntos Exteriores franc\u00e9s por el mensajero que iba a Paris aquella noche. Despu\u00e9s de un mes sin respuesta de Paris, el 14 de noviembre, desconociendo la muerte de su hermano, escribi\u00f3 Don Miguel a Canning para que tramitara la petici\u00f3n dici\u00e9ndole que <em>Ser\u00eda superfluo convencer al se\u00f1or Canning, que con tanta elocuencia demostr\u00f3 p\u00fablicamente en el Parlamento la injusticia de la invasi\u00f3n de Espa\u00f1a por Francia, as\u00ed como la injusticia y la incompetencia del proceso judicial contra Riego. Se sabe que el acto que condenar\u00e1 a Riego fue el acto de un gobierno al que todas las potencias, al enviar a sus embajadores, hab\u00edan reconocido.<\/em><\/p>\n<p>El 16 de noviembre, el secretario de Canning don Jos\u00e9 Planta les contest\u00f3 <em>que estaba a punto de cumplir la orden (<\/em>de mandar la petici\u00f3n enviada por Don Miguel y Do\u00f1a Teresa a Chateaubriand) cuando le impidi\u00f3 hacerlo la llegada de la noticia de la ejecuci\u00f3n de Riego desde Paris. Debi\u00f3 ser en estas fechas cuando Teresa pregunt\u00f3 si se sab\u00eda algo del ej\u00e9rcito y el buen can\u00f3nigo le comunico \u201ctu marido ya no est\u00e1, reposa con los valientes.\u201d<\/p>\n<p>El novelista irland\u00e9s, Gerald Griffin nos relata que hab\u00eda estado negociando con el due\u00f1o del apartamento del n\u00famero 76 de la calle de Regent Street para conseguirles alojamiento en el centro de Londres, pero la llegada de la noticia de la muerte de Riego, hizo que Teresa lo rechazase y buscasen un lugar de menor precio.<\/p>\n<p>Gerald Griffin dice que los hab\u00eda conocido a trav\u00e9s del caballero espa\u00f1ol Valent\u00edn de Llanos, escritor liberal que se hab\u00eda exilado voluntariamente en 1814, viajado por Europa y en Italia hab\u00eda conocido al poeta ingl\u00e9s John Keats, pocos d\u00edas antes de su fallecimiento. Posteriormente Valent\u00edn Llanos viajar\u00e1 a Londres y se casar\u00e1 con la hermana de John Keats: la poetisa Frances Mary Keats, o Fanny Keats. Escribir\u00e1 novelas en ingl\u00e9s y se relacionar\u00e1 con los exilados de 1823. Como la mayor\u00eda de los liberales exilados no regresar\u00e1 a Espa\u00f1a hasta la muerte de Fernando VII.<\/p>\n<p>Siguiendo con el testamento, nos dice Teresa que es residente del n\u00famero 13 de Seymour Place, en Little Chelsea, cerca de la ciudad de Londres. En aquel periodo fue el lugar elegido por los emigrados debido a su bajo coste, y as\u00ed nos lo confirma Griffin al decir que Seymour Place,\u00a0 se le conoc\u00eda en aquella \u00e9poca, posteriormente\u00a0 conocido como Seymour Terrace. En febrero de 1824 Griffin fue presentado a Teresa, estuvo en su casa y escribe que la encontr\u00f3 mucho mejor de lo que esperaba, pero que se agotaba inexorablemente. Era obvio el padecimiento mental que sufr\u00eda provocado por la muerte de su esposo y que solo la muerte podr\u00eda concluir, pero su educaci\u00f3n y sus principios morales la hac\u00edan mantener una extra\u00f1a calma.<\/p>\n<p>El 18 de mayo, exactamente un mes antes de que terminaran los sufrimientos de Teresa nos dice Griffin que el can\u00f3nigo le hab\u00eda enviado un poema con muchos cantos, cuyo tema era la vida del desgraciado general, y expresaba el can\u00f3nigo el deseo de que fuese material suficiente para hacer en ingl\u00e9s un poema similar, si Griffin estuviese dispuesto a hacer algo sobre dicho tema. Refiri\u00e9ndose a Teresa, narraba que estaba ex\u00e1nime, que el fuego de sus ojos y el rubor de sus mejillas mostraban los indudables signos de su sufrimiento.<\/p>\n<p>En abril hab\u00eda recibido la visita de George Matthewes, Ayudante de Campo y compa\u00f1ero de su marido y no dudamos que la narraci\u00f3n de los hechos ocurridos precipitaron su fin.<\/p>\n<p>No olvida tampoco en su testamento Teresa, la creaci\u00f3n del Comit\u00e9 Ingl\u00e9s, formado por personalidades de la vida p\u00fablica inglesa y que hab\u00eda sido propiciado por el hispanista John Bowring. Constituido en enero de 1824 se hab\u00eda formado para ayudar a los exilados que empezaron a llegar desprovistos de medio de subsistencia alguno. Dicho Comit\u00e9 le hab\u00eda hecho entrega de la cantidad de 500 Libras esterlinas, para hacer frente a sus primeros gastos y de cuyo remanente ella distribuye en el testamento.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que rese\u00f1ar aqu\u00ed que cuando lleg\u00f3 a Inglaterra, antes de enviudar, algunas personas que estaban informadas de su situaci\u00f3n le hicieron llegar la cantidad de 80 o 100 Libras que hab\u00edan reunido varios suscriptores y que les fueron devueltas cuando Teresa, aconsejada por varios compatriotas, dignamente las rechaz\u00f3. Contaba ella con la esperanza de que la situaci\u00f3n en la que estaba se solucionara pronto, y su marido remediar\u00eda su infortunio y necesidades. \u00a1Vana esperanza!<\/p>\n<p>M\u00aa Teresa del Riego del Riego era hija del matrimonio formado por Josefa del Riego Fl\u00f3rez (5-12-1775\/26-1-1815) y Joaquin del Riego Bustillo (16-9-1758-?), casados el 15 de diciembre de 1798 en la villa de Tineo. Su padre Joaquin era viudo y ten\u00eda una hija de su primer matrimonio llamada Mar\u00eda (conocida como Mariquita). Joaqu\u00edn era Regidor de la villa y Patrono del Hospital Mater Christi de Tineo, en 1787 estaba en Nueva Espa\u00f1a. Posteriormente ser\u00eda funcionario de Correos en Oviedo. En 1807 era diputado de la Junta General del Principado.<\/p>\n<p>El primog\u00e9nito, del matrimonio de Joaqu\u00edn y Josefa, Alonso naci\u00f3 el 5 de abril de 1799 pero falleci\u00f3 de ni\u00f1o, sin que sepamos a que edad. M\u00aa Teresa ser\u00eda la siguiente: nacida el d\u00eda 15 de mayo de 1800 en la villa de Tineo y fallecida en Londres el 19 de junio de 1824.<\/p>\n<p>A Teresa le siguieron Jos\u00e9 (2-2-1802\/\u2026?) nacido tambi\u00e9n en la villa de Tineo, Victoriano(23-mayo-1806\/\u00bf..?), las gemelas Joaquina y Luc\u00eda, ( \u00bf?1806 \/2-11-1872) y Antonio (Tineo 23-7-1808\/C\u00f3rdoba 27-1-1870), todos nacen en Tineo. Pero existe sin duda otra hermana llamada Josefa, ya que a ella hace referencia Teresa en su testamento y de la que no hemos encontrado informaci\u00f3n en el libro de Sen\u00e9n Gonz\u00e1lez <em>\u201cEl General Riego. Su<\/em> <em>ascendencia paterna y materna<\/em>\u201d 2004. Tampoco las fechas de nacimiento de Joaquina y Lucia parecen probables: si aceptamos la fecha de nacimiento de 1806 constatamos que Victoriano, Joaquina y Lucia nacieron ese a\u00f1o. En la Biblioteca Nacional se halla el documento manuscrito \u201cApuntes para una biograf\u00eda\u201d en el que Miguel del Riego dice que eran gemelas y que la \u00faltima hija de su hermana Josefa era Josefa tambi\u00e9n. Me inclino a\u00a0 creer que nacer\u00eda en 1809, un a\u00f1o despu\u00e9s de Antonio, en plena Guerra de la Independencia y con el Principado invadido por los franceses, por el momento desconocemos lugar y fecha de nacimiento.<\/p>\n<p>Esta es la \u00fanica informaci\u00f3n que poseemos sobre la hermana peque\u00f1a, Josefa, pues aunque hasta el momento no hemos conseguido otra, resulta suficiente para constatar su existencia como hemos visto en el testamento de Teresa.<\/p>\n<p>Nos imaginamos al matrimonio de Josefa y Joaquin, con la hija de su primer matrimonio Mar\u00eda, con Alonso (1799), Teresa (1800), Jos\u00e9 (1802), Victoriano (1806), Joaquina (180.?), y Lucia (180.?): una ni\u00f1a de pocos a\u00f1os, otra de 6 a\u00f1os, un chico de 4 y la llegada de 3 ni\u00f1os en 1806. Este hecho, de tener gemelas o trillizos, har\u00eda totalmente comprensible que al nacimiento de sus tres hermanos Teresa pasara, a tan corta edad, a vivir con sus abuelos Eugenio del Riego y Teresa Fl\u00f3rez. Aunque m\u00e1s bien creo que ante la existencia de otra ni\u00f1a peque\u00f1a de un matrimonio anterior decidieran los abuelos hacerse cargo y disfrutar de los goces de su primera nieta, poco despu\u00e9s de su nacimiento.<\/p>\n<p>En Oviedo viv\u00eda D. Eugenio con su familia, desde que lograse el cargo de Administrador de Correos en 1787 y en su Universidad estudiaron sus hijos. Su hijo Miguel se hizo sacerdote y obtuvo una canonj\u00eda en la catedral y en ella ejerci\u00f3 sus oficios de can\u00f3nigo hasta 1822. Su hermano Joaquin, que habr\u00eda hecho sus estudios all\u00ed tambi\u00e9n, y Rafael que se incorpor\u00f3 en mayo de 1807 a la Guardia de Corps en Madrid. Joaqu\u00edn acompa\u00f1o a su hermano Rafael a Madrid y posteriormente continu\u00f3 viaje hasta Arag\u00f3n donde hab\u00eda sido nombrado Alcalde del Crimen. Fallecer\u00eda en Huesca en 1811.<\/p>\n<p>Teresa, llamada cari\u00f1osamente <em>Puchurra,<\/em> que por estas fechas contaba siete a\u00f1os, no volver\u00e1 a ver a su t\u00edo Rafael hasta 1814, si exceptuamos los breves d\u00edas que Rafael estuvo en Tineo en 1808 antes de unirse al ej\u00e9rcito del General Acevedo, y terminar en los dep\u00f3sitos de prisioneros en Francia, despu\u00e9s de la derrota de la batalla de Espinosa de los Monteros. Poca, por no decir nula, es la correspondencia entre ambos que ha llegado hasta nosotros.<\/p>\n<p>Educada por el ilustrado Don Eugenio, su abuelo, la infancia de M\u00aa Teresa trascurri\u00f3 feliz y sin sobresaltos en Oviedo hasta que el 19 de mayo de 1809 la ciudad era ocupada por las tropas del General Ney, pero estaba casi vac\u00eda pues la mayor\u00eda de los habitantes hab\u00edan marchado y ellos posiblemente estar\u00edan instalados en la casa familiar de Tu\u00f1a. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde se producir\u00e1 la segunda invasi\u00f3n y las tropas francesas permanecer\u00e1n en Oviedo desde el 1 de febrero de 1810 al 14 de junio del mismo a\u00f1o. Este a\u00f1o sobreviene la muerte de su abuela en 1810. Vivian en la casa por aquella \u00e9poca sus t\u00edas Gabriela,<em> Gabeluca<\/em> o <em>Garbilia<\/em> (como la llamaba Rafael) y Carmen.<\/p>\n<p>En plena guerra, marzo de 1813, Eugenio, ya viudo, le pide a su hijo Miguel que les busque refugio en Galicia y con 13 a\u00f1os se trasladar\u00e1 Teresa a Ferrol con su abuelo, y all\u00ed estar\u00eda cuando su t\u00eda Carmen, 21 a\u00f1os, contraiga matrimonio con su pariente Antonio Macia de Ponferrada, y su t\u00eda Gabriela, 24 a\u00f1os, conteste, a vuelta de correo, la carta de ruptura de su compromiso matrimonial con un pariente de Ar\u00e9valo, llamado Alejandro y que pasaba a incorporarse al ej\u00e9rcito en la ciudad de Toro.<\/p>\n<p>A Teresa dedica su abuelo D. Eugenio del Riego la siguiente poes\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0 La Jardinera graciosa, \/No es Flora, que es mi Raquel\/ Siendo su boca un clavel, \/<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Cada mexilla una rosa. \/ En su frente la azucena\/Luce con mucho primor, \/<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Y de la menuda flor \/Del jazm\u00edn su pecho llena;\/ Y el cinamomo en su cuello,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Como de marfil labrado, \/Parece que fue copiado\/De un busto de m\u00e1rmol bello. \/<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0 As\u00ed es mi Raquel bonita, \/Que a todo el mundo enamora;\/Y en vano querr\u00edan que Flora<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>\u00a0Con sus bellezas compita. \/ <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Su t\u00edo D. Miguel del Riego, en nota a pie de p\u00e1gina nos dice que, en los \u00faltimos meses de su vida, impedido D. Eugenio de salir de casa y aun de bajar al jard\u00edn, y constantemente atormentado de un reuma intestinal que acort\u00f3 sus d\u00edas, su \u00fanico entretenimiento y desahogo era ocuparse en limpiar y regar los cuezos y macetas de flores que estaban en el balc\u00f3n y por las ventanas de su cuarto, o en componer algunos apologuillos y epigramas. Para lo que le ayudaba mucho esa Jardinera graciosa tray\u00e9ndole las macetas de flores a veces hasta encima de su cama y sirvi\u00e9ndole de amanuense para escribir algunos de aquellas poes\u00edas que, con el tiempo, 1842, habr\u00eda de publicar su hijo en Londres D. Miguel del Riego, muchos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La joven Teresa hab\u00eda perdido a su abuela en 1810 y a su madre en 1815. En Oviedo viv\u00eda, contaba 16 a\u00f1os, cuando se produjo el fallecimiento de su abuelo D. Eugenio en 1816 quien reposar\u00e1 en el camposanto ovetense. Su t\u00edo can\u00f3nigo ser\u00e1 quien se ocupe de ella a partir de este momento.<\/p>\n<p>Con veinte a\u00f1os Teresa est\u00e1 en edad de iniciar nueva vida. Quiz\u00e1s el compromiso matrimonial con Rafael, su t\u00edo, se hubiese gestionado antes de la Proclamaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1812 en Cabezas de San Juan, Sevilla, el 1\u00ba de enero de 1820. Pero tampoco descarto fuese posterior y coincidiese con su llegada a Oviedo, despu\u00e9s de haber sido nombrado Capit\u00e1n General de Galicia, anulado posteriormente, y de haberse tenido que trasladar a Madrid, a petici\u00f3n del Monarca, para conocerle: entrevista celebrada el 31 de agosto o ser insidiosamente acusado de los disturbios producidos en el teatro, 3 setiembre, cuando el p\u00fablico enton\u00f3 el <em>Tr\u00e1gala<\/em>, que el Jefe Pol\u00edtico prohibi\u00f3 y que acab\u00f3 siendo la excusa perfecta para desembarazarse de \u00e9l\u00a0 y destinarle de guarnici\u00f3n a Oviedo.<\/p>\n<p>De camino para Asturias, asisti\u00f3 Rafael en Valladolid, el 9 de setiembre, a la tertulia de la Sociedad Patri\u00f3tica de la ciudad llamada <em>Amigos de la Constituci\u00f3n. <\/em>Seguramente tambi\u00e9n lo har\u00eda cuando lleg\u00f3 a Le\u00f3n al haber sido nombrado socio el 13 de julio.<\/p>\n<p>Rafael del Riego llega a su destino, Oviedo, hacia finales de setiembre y ser\u00e1 por estas fechas cuando Teresa reciba como obsequio el anillo de diamante que una dama desconocida regal\u00f3 a Rafael a los dos o tres d\u00edas de su entrada en Madrid y que ella dispone en el testamento pase a propiedad del can\u00f3nigo. En la casa natal de Tu\u00f1a pasar\u00edan algunos d\u00edas y el 15 de octubre el pueblo de Tineo, feliz de su llegada, le conmino a decir unas palabras desde el balc\u00f3n de la casa en la que estaba alojado.<\/p>\n<p>En Oviedo recibi\u00f3 su nombramiento de Capital General de Arag\u00f3n, con fecha de 28 de noviembre de 1820 y decidi\u00f3 que le acompa\u00f1ase el hermano de Teresa: Antonio del Riego, quien a partir de este momento seguir\u00e1 siempre con \u00e9l. En carta de Rafael a Juan \u00c1lvarez Mendiz\u00e1bal) desde Alca\u00f1iz (29-8-1821) leemos lo siguiente: <em>Mi sobrino Antonio de edad de 14 a\u00f1os tambi\u00e9n tuvo la osad\u00eda de subir a la tribuna a dirigir la palabra al pueblo, y tanto por su corta edad y diminuta persona recibi\u00f3 una porci\u00f3n de los aplausos que se tributaron sucesivamente a los oradores\u2026.<\/em><\/p>\n<p>No es sorprende encontrar informaci\u00f3n sobre la muerte de Teresa del Riego en los peri\u00f3dicos norteamericanos de la \u00e9poca como <em>The Royal Gazzette and Bahama advertiser, Western Censor, Fincastle Mirror. <\/em>En el peri\u00f3dico norteamericano<em> The Troy Sentinel<\/em> del 24 de Agosto de 1824, hallamos un largo art\u00edculo sobre su vida y muerte, verificando el inter\u00e9s del p\u00fablico americano por los asuntos espa\u00f1oles y europeos. Veamos el articulo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>MUERTE DE LA SE\u00d1ORA DE RIEGO<\/h3>\n<p>El s\u00e1bado, do\u00f1a Mar\u00eda Teresa del Riego y Riego, falleci\u00f3 en su residencia, N\u00ba 13, Seymour-Place, Little Chelsea.<\/p>\n<p>Esta dama, cuyas desgracias han interesado tan intensamente la simpat\u00eda p\u00fablica, era la hija de Don Joaquin del Riego Bustillo, y do\u00f1a Josefa del Riego Fl\u00f3rez. Hab\u00eda nacido el 15 de mayo de 1800, en la ciudad de Tineo, capital del distrito del mismo nombre, en la provincia de Asturias, y era la mayor de siete hijos, en la fecha de su fallecimiento ten\u00eda vivos tres hermanos y tres hermanas, todos los cuales estaban separados de ella por las fatalidades de la guerra civil, excepto una hermana, do\u00f1a Lucia, quien ni el peligro ni las privaciones pudieron separarla del cuidado y atenci\u00f3n que fue capaz de manifestarla bajo cualquier prueba.<\/p>\n<p>En su infancia, la se\u00f1ora de Riego fue adoptada, con objeto de cuidarla especialmente y darle cari\u00f1o, por su abuelo materno, con quien vivi\u00f3 en el pueblo de Tu\u00f1a. En 1808, obligada, junto con el y el resto de la familia, a moverse de un lugar a otro debido a la invasi\u00f3n francesa, as\u00ed pas\u00f3 su primera juventud. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s perdi\u00f3 a sus parientes adoptivos, por lo que el cuidado y custodia de ella y sus hermanos recay\u00f3 sobre su pr\u00f3ximo pariente y familiar don Miguel del Riego, Can\u00f3nigo de la Catedral de Oviedo, en cuya ciudad resid\u00eda y todos ellos con \u00e9l.<\/p>\n<p>El 15 de octubre, 1821, se cas\u00f3 por poderes, de acuerdo con la costumbre del pa\u00eds, en Cangas de Tineo con el General que la conoc\u00eda desde la infancia. En febrero, 1822, fijaron su residencia en la ciudad de Madrid, pero la confusi\u00f3n pol\u00edtica y los continuos sobresaltos de la \u00e9poca parece que afectaron su salud, por lo que en el mes de setiembre el general pensando en un clima m\u00e1s sure\u00f1o para el restablecimiento de su delicada constituci\u00f3n, la llevo a Granada.<\/p>\n<p>La convocatoria de Cortes extraordinarias en octubre, 1822, le oblig\u00f3 a regresar a Madrid, y se separ\u00f3 de ella\u2026 \u00a1para no volver a encontrarse! La coloc\u00f3 por espacio de corto tiempo, eso pensaba entonces, bajo la protecci\u00f3n de su hermano can\u00f3nigo una vez m\u00e1s, quien la llevo a Motril, lugar en la costa granadina famoso por su benigno clima. En marzo, 1823, se le aconsejo se trasladara a Malaga a donde viaj\u00f3 acompa\u00f1ada por el can\u00f3nigo. Fue perceptible una mejor\u00eda de su salud, pero de nuevo parec\u00eda estar destinada a sufrir nuevas aflicciones.<\/p>\n<p>En junio, se vio obligada a buscar refugio en Gibraltar para evitar el avance hacia el sur del ej\u00e9rcito franc\u00e9s. El general Riego, en mitad de su carrera pol\u00edtica, preocupado por su seguridad y tranquilidad les sugiri\u00f3 que marchasen a Inglaterra, y de acuerdo con ello para all\u00ed embarc\u00f3, 4 de julio, junto con su inseparable hermana do\u00f1a Lucia y el can\u00f3nigo. Debido a vientos desfavorables y mal tiempo no llegaron a Londres hasta el 17 de agosto.<\/p>\n<p>No era demasiado esperar que ahora, por lo menos, sus sufrimientos encontrasen algo de paz, pero la continua visitaci\u00f3n que reca\u00eda sobre ella era m\u00e1s perjudicial que todo lo que hab\u00eda antecedido. Sin padres, separada de sus familiares, fugitiva de su patria, sus ansiedades todav\u00eda encontraron una v\u00eda en el consuelo de que un d\u00eda u otro disfrutar\u00eda de la compa\u00f1\u00eda de su marido como premio a su fuerza moral. Nunca hubo una decepci\u00f3n m\u00e1s terrible y aplastante. No es necesario detallar la persecuci\u00f3n de su marido, o la consumaci\u00f3n que la concluy\u00f3. Sea suficiente con decir que a los tres meses de su llegada a Londres el acto sanguinario se perpetro, extingui\u00e9ndose de esa forma cualquier consuelo presente o esperanza futura. Su d\u00e9bil estructura ya no pudo superar o resistir por m\u00e1s tiempo- se desgastaba y se consum\u00eda d\u00eda a d\u00eda bajo la influencia corrosiva de un tedioso desgaste diario y finalmente concluy\u00f3 su triste camino en los brazos de su hermana, atendida por su devoto protector, el inestimable can\u00f3nigo, y varios distinguidos y fieles espa\u00f1oles, quienes, hasta el \u00faltimo momento, adheridos a la suerte de su marido, disfrutaron de su confianza y siempre\u00a0 dieron pruebas de respeto, atenci\u00f3n y cuidado hacia su viuda.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas antes de su deceso, dio a entender a los que la rodeaban un vivo deseo de r llevar a cabo la realizaci\u00f3n de un documento testamentario y el 12 de junio redact\u00f3 su \u00faltima voluntad. En \u00e9l no solo ordena sus asuntos privados, sino que nos proporciona pruebas adicionales de su indudable amor por su patria de nacimiento y expresa su deseo de felicidad para su patria. Teresa demuestra que tiene una equitativa y justa opini\u00f3n\u00a0 de Gran Breta\u00f1a, y pide a su ejecutor, el can\u00f3nigo, que asegure al pueblo brit\u00e1nico la gratitud que siente hacia el en el momento de su muerte, por la simpat\u00eda y apoyo que le demostr\u00f3 en las horas de su amarga adversidad, pero lo que verdaderamente hace que su testamento nos afecte tanto, es su solemne declaraci\u00f3n de la pureza y sinceridad de la vida pol\u00edtica del General Riego: al constatar lo que considera ser su \u00faltimo acto de justicia a la memoria de su amado esposo, declarar solemnemente, en la terrible presencia de Dios, ante cuyo trono pronto aparecer\u00e1, que todos sus actos y disposiciones privados respecto a su pa\u00eds se corresponden a los actos p\u00fablicos y profesionales en defensa de las libertades de su patria.<\/p>\n<p>De esta manera feneci\u00f3, en toda su juventud, esta amistosa e inteligente dama, la historia de cuya vida est\u00e1 llena de melancol\u00eda e inter\u00e9s. Todos aquellos cuyos sentimientos u opiniones merezcan la pena considerarse, pronto extender\u00e1n a su memoria el tributo de su respetuosa simpat\u00eda.<\/p>\n<p>Volviendo a su testamento Teresa nos hace no solo un repaso de su vida familiar sino de la vida pol\u00edtica de su esposo y de la naci\u00f3n al destinar la pensi\u00f3n a las viudas y hu\u00e9rfanos de aquellos buenos Espa\u00f1oles que fieles y leales, como su marido, perdieron la vida en la defensa de la libertad. Pensi\u00f3n concedida por las Cortes a su marido y que nunca cobr\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u2026Y por cuanto que las Cortes Generales han decretado y concedido en el mes de junio de mil ochocientos veinte y uno, una pension anual de ochenta mil reales de vell\u00f3n sobre las rentas y fondo Nacionales para el General Don Rafael del Riego, como para su esposa e hijos durante sus vidas, la cual fue mandado y acordado llevar a debido cumplimiento y efecto no obstante de la terminante y decidida renuncia que hizo de ella ante las Cortes dicho General mi difunto marido, y como no haya cobrado parte de esa pensi\u00f3n durante su vida, ni yo la haya percibido despu\u00e9s de su muerte, no teniendo como no tengo hijos a quienes pertenezca, declaro que es mi \u00faltima voluntad y deseo que el balance de todo lo que de ella pueda corresponderme hasta el \u00faltimo d\u00eda de mi vida, sea aplicado al socorro de las viudas y hu\u00e9rfanos de aquellos buenos Espa\u00f1oles que fieles y leales como mi marido perdieron las suyas en defensa de las libertades de su Patria..<\/em>.<\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s nos impresiona es su declaraci\u00f3n como acto de justicia debida a la memoria de su esposo, don Rafael de Riego, al atestiguar <em>que todos sus sentimientos y conducta privada, sus vivas ansias y desvelos por la libertad y felicidad de su Patria, fueron y han sido siempre en perfecta conformidad y armon\u00eda con sus acciones pol\u00edticas, llevando siempre y ocupando toda su noble alma los mas puros y vivos deseos de su independencia pol\u00edtica, de su libertad civil, y la paz y prosperidad de sus ciudadanos, sin otra ambici\u00f3n personal mas que aquella de la gloria de haberla consagrado su vida y sus servicios.<\/em><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, desea que su espada sea devuelta a la Naci\u00f3n, cuando las circunstancias lo permitan, y que se entrelace en el pu\u00f1o el pa\u00f1uelo de seda negro <em>\u00fanico legado que pudo hacerle en los duros trances de su muerte.<\/em><\/p>\n<p>D\u00aa Teresa del Riego fallecer\u00eda pocos d\u00edas mas tarde, el 19 de junio de 1824, y su entierro constituy\u00f3 una gran manifestaci\u00f3n de duelo. Su cad\u00e1ver fue depositado en la capilla cat\u00f3lica de Moorsfields el 26 de junio.<\/p>\n<p>Un rizo de sus cabellos con un trozo de seda negra fue donado al hoy Museo del Romanticismo por la viuda de Luis de Usoz D\u00aa M\u00aa Sandalia de Acebal y Arratia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Los retratos de Teresa<\/h3>\n<p>Museo Nacional del Romanticismo<\/p>\n<p>Retrato individual femenino. Pintura al \u00f3leo en lienzo de 76,50 cms de altura y 63,50 cm de anchura. Pintada por Benjam\u00edn Delacour, o Benjam\u00edn De la Cour, artista miniaturista de origen franc\u00e9s nacido en Londres en 1795, (por la fecha es probable que su familia pasara a Londres al producirse la Revoluci\u00f3n Francesa) y fallecido en 1843 de t\u00e9tanos al haberse clavado un clavo ferruginoso. Estudiante en la Royal Academy School, en 1818 hizo dos exposiciones ese a\u00f1o, dando como direcci\u00f3n suya \u201cMessrs. Colnaghi\u2019s and Co. Cockpur Street\u201d. En 1824 exhibi\u00f3 un gran retrato de Teresa del Riego, que creemos sea el mismo que actualmente podemos contemplar en la Sala del Billar del Museo del Romanticismo de Madrid.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n leemos que se conserva en el Museo una estampa grabada por TW Harland y pintada por De la Cour, que pod\u00eda hacer referencia a ese lienzo.<\/p>\n<p>Realizada la consulta correspondiente al museo respondieron que dicha estampa fue adquirida durante el periodo de 1945-1958, fecha en la que el museo era dirigido por D. Mariano Rodr\u00edguez Rivas; se adquiri\u00f3 dicha obra por el precio de 15 pesetas, pero no consta nombre del vendedor. Esta inventariada como Inv. CE3718.<\/p>\n<p>Esta estampa es similar a la que se encuentra en el Museo Brit\u00e1nico, aunque difiere levemente en las medidas.<\/p>\n<p>En el Museo Brit\u00e1nico existe, en el departamento de Grabados and Dibujos, con el n\u00ba de registro 1874,0411.30. +, una obra en papel adquirida en 1874 a John Wilson. Retrato de Maria Teresa del Riego, longitud media, sentada en un sof\u00e1, mirando hacia el observador, portando un vestido oscuro de manga larga, con cofia anudada a la barbilla, manos juntas, su brazo derecho sobre el brazo del sof\u00e1; de De la Cour. Circa 1824. Punteado y grabado. Producer name: Print made by: T W Harland. After B De la Cour. Escuela inglesa. Fecha de producci\u00f3n 1824 circa. Material papel. Dimensiones altura 18cm, anchura 10,4cm. Inscripci\u00f3n: letrada debajo de la imagen con la firma facs\u00edmil de la retratada, sentada, que sirve como t\u00edtulo, y los detalles de producci\u00f3n: 2 Pintada por B de a Cour 1824\u201d \u201cgrabada por T W Harland\u201d. Localizaci\u00f3n: no est\u00e1 en exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Museo de Bellas Artes de Asturias existe una miniatura suya sobre marfil, 5,5 x 5,2 cm de pintor an\u00f3nimo, y que seg\u00fan podemos leer en el cat\u00e1logo datar\u00eda de su matrimonio con el General Riego. La figura se representa de busto, frontal, con el pelo de raya al medio, recogido en un mo\u00f1o, y dos tirabuzones a cada lado. Lleva puesta una gargantilla de turquesas a juego con las cintas azules del vestido de talle imperio. Ojos grandes y mirada melanc\u00f3lica que expresa su car\u00e1cter retra\u00eddo. Preguntada la procedencia de la pintura nos respondieron que fue adquirida el 10 de octubre de 1993 a un particular por el Museo sin facilitar el nombre del vendedor dando como justificaci\u00f3n que la protecci\u00f3n de datos lo impide.<\/p>\n<p>Seg\u00fan leemos en el <em>Diccionario biogr\u00e1fico de Espa\u00f1a (1808-1833) De los or\u00edgenes del liberalismo a la reacci\u00f3n absoluta, e<\/em>xisti\u00f3 otro retrato de Teresa del Riego pintado por Francisco de Goya en 1820 del que se desconoce su paradero. Dicha pintura, una miniatura, le fue sustra\u00edda al general cuando entr\u00f3 prisionero en Madrid el 2 de octubre de 1823 por su guardi\u00e1n: Ram\u00f3n de Zuloaga, Conde de Torre Alta. Seg\u00fan el hispanista Valerian von Logan (1861-1918), dicha miniatura fue ofrecida al Museo del Hermitage en 1909 por Eusebio Zuloaga, pero el museo no la compr\u00f3 (desconfiando posiblemente de la procedencia legal). En 1903 era propiedad de Pl\u00e1cido Zuloaga, en \u00c9ibar, seg\u00fan repite el historiador de arte e hispanista alem\u00e1n August L. Mayer en su libro sobre Goya.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gloria Sanz Test\u00f3n es profesora jubilada, Primer Premio de Ensayo \u201cConde de Campomanes\u201d y socia fundadora de la Sociedad Cultural Gijonesa. En 1824\u00a0 Do\u00f1a Teresa del Riego del Riego, viuda de D. Rafael del Riego, redact\u00f3 su testamento, en Londres, ante el notario Don Eneas Mac Donnell (1783-1858)\u00a0 que conocemos a trav\u00e9s de las diferentes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1684,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[],"footnotes":""},"categories":[255,170],"tags":[],"class_list":["post-4819","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-ast","category-opinion-ast"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4819"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4819\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4824,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4819\/revisions\/4824"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturalgijonesa.org\/ast\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}